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En Brújula Económica (Portal
informativo) consideramos importante entrevistar al ing. Dr. Raúl Delgado
Sayán, presidente de Cesel Ingenieros, quien ha escrito diversos artículos en
diferentes medios virtuales del Sector Construcción, y recientemente en una
entrevista con el diario El Comercio señalo que la ciencia meteorológica no
deja ninguna duda. Preciso que los fenómenos naturales extremos ocurren en todo
el mundo, y nadie lo puede evitar; pero, si se puede mitigar los efectos de
esos fenómenos para que no se conviertan en desastres naturales. Enfatizo que
los desastres lastimosamente, los hace el hombre al no estar preparado.
“Para la población no ingeniera pudiera pensarse quizás que los
desastres naturales son inevitables, pero los ingenieros sabemos que NO!. Los
conocimientos, experiencia y criterio profesional, nos permitirían
amortiguarlos y evitarlos defendiendo el patrimonio, por muy poco este fuera de
la población más necesitada, protegiendo su vida y salud”, señalo Delgado.
FENÓMENOS EXTREMOS
“Casi todos los países de la Tierra, tienen sus propios fenómenos
naturales extremos. En el caso de Perú, históricamente tenemos 2 fenómenos
naturales extremos: el primero, derivado de los cambios climáticos
atmosféricos; y de nuestra interacción con el océano, que origina fenómenos
como “Niños” y “Niñas”, costeras o globales y que ocurren cada cierto tiempo a
través de todos los siglos y para los cuales persistimos tercamente en no estar
preparados”.
Delgado Sayán, señaló que estos fenómenos extremos atmosféricos son
muy predecibles porque ocurren encima de la superficie de la tierra y el mar, los
vemos llegar con meses de anticipación, pero aun así nos demoramos una
eternidad en hacer las Obras de Prevención.
¿Qué llevan consigo la ocurrencia de estos fenómenos
naturales extremos?
·
Huaycos y
deslizamientos de tierra.
·
Incremento del
caudal de ríos con desbordes e inundaciones.
·
Nulo drenaje
pluvial en las zonas particularmente costeras, mayormente del Norte y Centro de
nuestro país que tanto las necesitan.
De manera general y sin entrar en soluciones específicas para cada
caso, Raúl Delgado señalo que los ingenieros saben que para enfrentar la enorme
cantidad de masa y energía que se producen en cada uno de estos 3 casos, no hay
una solución única para mitigar y enfrentar esta desenfrenada energía cinética
enorme en movimiento.
“Lo que sí podemos hacer es que, en virtud de conocer nuestro
territorio, todas las quebradas que tienen riesgo de huaycos, conocemos su
trayectoria, su mapeo y su velocidad potencial y proyectada, y por tanto
debemos conducirlos por un cauce determinado, libre de todo tipo de obstáculos
hasta que lleguen a su destino final”.
Agregó que en los casos de los ríos que sobrecargan su caudal y que
con sus desbordes sobrepasan cualquier nivel de cauce límite en su ruta frente
a ciudades importantes, se puede adoptar medidas de encausamiento, protección
de ribera, e incluso si los caudales exceden el nivel de riesgo de las
ciudades, actuar con ciertos factores de seguridad, para que los ingenieros
puedan generar “aguas arriba”, controles de desbordes hacia reservorios
temporales de compensación a lo largo del cauce, de modo que cuando lleguen a
las ciudades urbes más importantes, siempre lo hagan a un nivel por debajo del
límite establecido que eviten que se produzcan allí los desbordes, al tiempo
que también en paralelo se trabaje con
el encausamiento de los ríos para llevarlos hacia su destino final en el mar.
En el caso de las lluvias extremas en las ciudades, es inevitable
que se necesita tener un sistema de drenaje de aguas pluviales efectivo,
eficiente y con muy buen mantenimiento, totalmente independiente del sistema de
desagüe de las ciudades y con flujo directo hacia el río, sin ninguna
obstrucción y evitando que a través de ellos pudiera haber algún flujo inverso
de un río a la ciudad o mezclarse con el sistema de alcantarillado.
MEGASISMO O TSUNAMI
“El otro riesgo de fenómeno natural extremo al cual estamos sujetos
en el Perú en todo el territorio nacional, es el megasismo extremo, por estar
el Perú ubicado en la zona del “cinturón de fuego del Pacífico” y por el cual él
está sujeto al efecto de liberación de energía acumulada en la zona de ruptura
de contacto entre la Placa Nazca y la Placa Continental”.
“Mientras que geofísicos y sismólogos señalan lo que ocurre entre
la superficie de la tierra hacia abajo y generan parámetros de conocimiento
necesarios; la labor de los ingenieros es mitigar los efectos de este fenómeno
natural para que la población en riesgo, de la superficie hacia arriba, sepa
cómo proteger sus vidas en su propio terreno y realidad, así como lo hagan
también aquellos encargados de prestar servicios básicos a la ciudad estén
preparados para que sus instalaciones no colapsen y puedan seguir prestando
servicios sin interrupciones luego de ocurrido los sismos”, preciso el
presidente de Cesel.
PREVENCIÓN
“Estas obras de prevención o mitigación son multidisciplinarias y
altamente complicadas, y es labor fundamental de ingenieros de varias
especialidades, entre ellas ingenieros: hidráulicos; hidrólogos; estructurales;
geotécnicos; GIS; topógrafos; de embalses; de saneamiento y que puedan trabajar
en equipo, ya que una sola disciplina no puede por sí sola, el decidir todo lo
concerniente a estos proyectos de prevención”, señalo Delgado.
“Mucho se habla de manera muy ligera sobre obras de prevención, e
incluso se llega a decir que la limpieza y descolmatación de cauces de río es
una obra de prevención, lo cual no es cierto puesto que descolmatar, solamente
se trata de una obra de mantenimiento sobre condiciones existentes, que no va a
ser trascendente ni permanente frente al comportamiento del fenómeno natural
extremo, y que si bien aumentan temporalmente la capacidad de los cauces,
probablemente en muy poco tiempo éstos se vuelven a colmatar. Las obras de
prevención son mucho más que eso, son obras de ingeniería especializada.
INGENIERÍA ESPECIALIZADA
Las obras de ingeniería especializada “son obras mucho más
complejas y difíciles de diseñar y ejecutar incorporando equipos de
especialistas multidisciplinarios como los mencionados anteriormente”, preciso
Delgado.
“Implican un enfrentamiento del hombre ingeniero frente a la
naturaleza extrema, encierran una muy alta capacidad de riesgo para quienes
toman las decisiones técnicas importantes y el riesgo en un país como el Perú,
donde la tendencia es buscar culpar a los ingenieros de manera irracional ante
cualquier ocurrencia futura, hace que este riesgo se convierta en un tema
realmente indeseable para los profesionales, y más aún cuando los altos
funcionarios que toman estas decisiones o no los escuchan ni están en capacidad
de entenderlos, o ellos sienten que pueden tomar decisiones que corresponden
más a argumentos políticos que a técnicos”.
Añadió, que lastimosamente en el Perú la tendencia manifiesta desde
hace algún tiempo, al revés de los otros países de mayor desarrollo, es
“desingenierilizar” todo aquello que tenga que ver con ingeniería y
construcción, en lugar de respetar las decisiones de los ingenieros que conocen
plenamente la realidad de los entornos, olvidando que solo 2 países en el
mundo: Perú y Chile, tienen fenómenos naturales extremos de estas
características y que en apenas una pequeña franja de alrededor de 80 Km pueden
descender desde 4,800 msnm hasta el nivel del mar, lo cual convierte los
caudales imprevistos de los ríos en inmensos torrentes en su ruta hacia el mar
y estos eventos propios del Perú, ingenieros de otros países no los tienen
dentro de sus conocimientos y experiencias, ni menos aún la experiencia de
sismos extremos, remarco Delgado Sayán.
“Lo que invoco es que quien va a asumir el mandato popular de
gobernar y conducir los destinos del Perú, ante la abrumadora evidencia de los
malos resultados obtenidos en el tema de la Reconstrucción del Norte y ante el
sufrimiento de nuestros compatriotas, que son afectados directamente por estos
fenómenos extremos, frente a los cuales no se ha hecho los proyectos y obras de
prevención necesarios, modifiquen el rumbo y comprendan que será muy difícil
juntar en un solo organismo de ejecución las obras y proyectos emblemáticos con
las obras de prevención de fenómenos naturales extremos, puesto que la
tendencia siempre será a privilegiar lo nuevo, que es lo menos complejo y más
bien relegar a un segundo plano la obra de prevención de los fenómenos extremos
descritos, que son muy costosas”.
Raúl Delgado resalto que debería crearse una Autoridad Nacional
dedicada única y exclusivamente a obras de prevención de los 2 fenómenos
naturales extremos, asignándoles un Presupuesto autónomo suficiente para
obtener una prevención y preparación efectiva.
Una Unidad Ejecutora Nacional y Autónoma solo de Obras de Prevención
(ANOP).
“En una primera instancia consideraría aceptable que se asigne
adicionalmente la mitad de los recursos presupuestales no utilizados
anualmente, en la medida que ya se puedan identificar, desarrollar y concretar
estos proyectos, así como desistir de la utilización forzada e innecesaria de
modalidades de contratación Gobierno a Gobierno (G2G) ni “fast track”
diseño/construcción, sino más bien separar ambas, porque lo más importante en
estas obras de Prevención son los diseños detallados de ingeniería y más bien
utilizar la figura contractual de diseño/supervisión por un lado y de ejecución
por el otro”.
Añadió, que para evitar que los fenómenos naturales extremos se
conviertan en desastres naturales es el ingeniero quien va a estar en
permanente guerra contra el potencial fenómeno natural extremo y que no importa
el empeño y dedicación, puede que se pierdan localmente algunas batallas,
siendo que lo más importante es ganar la guerra y que así se eviten grandes
destrucciones.
“Los ingenieros por su naturaleza no son ni mayormente citadinos ni
de escritorio, sino que están, habitan y conocen las realidades de las
distintas regiones del país porque allí están las obras, porque los ingenieros
viven donde están las obras y por ello creo fervientemente que debe escucharse
también la opinión profesional de los ingenieros que habitan y conocen las
regiones donde se ejecutarán esas Obras de Prevención y no dejar de lado a la
ingeniería que es una actividad fundamental y estratégica que sostiene el
desarrollo y el patrimonio de una Nación y que la no dependencia tecnológica de
una Nación depende de una ingeniería nacional fortalecida y prestigiada al
servicio de la iniciativa privada y
pública de los países”, enfatizó el presidente de Cesel Ingenieros.
Germán Loyaga Aliaga es un periodista peruano especializado en
Economía.


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