El Hotel Sonesta Cusco, en todas sus áreas, se
mantuvo estable a pesar de la pandemia que azota nuestro país y trabajando
incansablemente y acatando las medidas de bioseguridad sanitaria impuestas por
el Ministerio de Salud. En el caso del restaurante Mamají, el personal de
alimentos del referido hotel cusqueño siguió trabajando a fin de contrarrestar
el mal y dar la seguridad a sus huéspedes. Tras su cierre obligatorio, su restaurante se
reabrió con un diez por ciento de su capacidad.
