Una
vez que la aplicación es instalada, solicita permisos para acceder a
información almacenada en el teléfono, como la lista de contactos, fotografías,
videos o archivos. Aunque el usuario autoriza estos accesos para continuar con
el proceso y poder conseguir el préstamo ofrecido, la información contenida en
el teléfono es utilizada posteriormente como mecanismo de presión para exigir
pagos, intimidar o incluso extorsionar a la víctima.
En
algunos casos, además, estas aplicaciones realizan pequeños desembolsos sin que
la persona haya solicitado formalmente el préstamo o imponen condiciones
distintas a las inicialmente ofrecidas. Posteriormente, recurren a llamadas
insistentes, mensajes amenazantes o comunicaciones dirigidas a familiares y
contactos para exigir pagos indebidos.
Frente
a estas modalidades, la mejor herramienta sigue siendo la prevención. Por ello
la SBS recomienda:
·
Verificar que la empresa esté inscrita
en la SBS antes de solicitar un préstamo.
·
Leer cuidadosamente los permisos que
solicita una aplicación antes de instalarla.
·
Desconfiar de ofertas de crédito
inmediato, sin evaluación o con promesas demasiado atractivas.
·
No realizar pagos por adelantado para
acceder a un préstamo.
·
Si recibe amenazas o presiones,
conservar las evidencias y presentar una denuncia ante el Ministerio Público.


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