En lo que va del presente año, los reportes señalan que ya se produjeron casi un centenar de incendios forestales en varias provincias del Cusco; el informe señala que los incendios se produjeron en el mes de julio y que han sido sofocados por los bomberos forestales y la policía nacional; hecho que representa que se está equipado para el control del fuego en forma reactiva y no necesariamente para la prevención.
En
relación al combustible; es decir, la composición química de los vegetales
presentes, que determina su contenido energético e inflamabilidad, el contenido
en humedad de los combustibles vivos y secos, es de alta importancia, especialmente
entre los meses de mayo a octubre, que es el período de secas y de ausencia de
precipitaciones (MINAM-SERNANP, 2005). De otro lado, INDECI (2006) define como
incendio forestal a la propagación libre del fuego sobre la vegetación, en los
bosques, praderas, selvas y zonas áridas y semiáridas. Si el fuego encuentra
condiciones apropiadas para su expansión, puede recorrer extensas superficies
produciendo graves daños a la vegetación, fauna y suelo; causando importantes
pérdidas ecológicas, económicas y sociales, considerando los múltiples
beneficios, que los bosques prestan a la sociedad (INDECI, 2006).
Por
lo analizado, los incendios forestales destruyen grandes extensiones de
vegetación, siendo una de las principales causas de los procesos de
fragmentación de hábitats y ecosistemas, lo que favorece la deforestación,
erosión y desertificación.
I. VARIABLES INTERVINIENTES EN UN INCENDIO.
Las
más importantes requeridas para la prevención son las siguientes:
1. Factores condicionantes territoriales.
a.
Combustible.
(cobertura vegetal). El tipo de vegetación condiciona la intensidad del fuego,
esta característica intrínseca de la vegetación le brinda cierto grado de
probabilidad de incendiarse, propagar y mantener el fuego; esto se conoce como
combustibilidad (IDEAM, 2011). La abundancia de vegetación, es una de las
variables importantes a ser considerada; dentro de las variables de peligro
encontramos al combustible predominante, vinculado a la biomasa vegetal pre
existente. La clasificación de esta variable está en función de la cobertura
vegetal y el nivel de peligro aumenta mientras el combustible sea más propenso
a la rápida ignición como sucede con hierbas, cultivos, matorrales y pastos.
b.
Pendiente.
Cuando se genera un incendio, este reaccionará favorablemente a las pendientes
pronunciadas, donde las llamas se acercan más al combustible y propagan el
fuego por radiación, convección y contacto con la vegetación precalentada y
seca; a su vez, la morfología del terreno interactúa con las condiciones ambientales
como los vientos y el calentamiento solar para promover o retardar el fuego
(Johnson & Miyanishi, 2001; Omi, 2005). El nivel de vulnerabilidad natural
es directamente proporcional a la pendiente del terreno.
2. Factores condicionantes climáticos.
Los
incendios usualmente son precedidos por temporadas de déficit hídrico. Las
zonas especialmente susceptibles a los incendios forestales son aquellas que
tienen una estación seca y, altas temperaturas. Asimismo, pueden agravarse con
los fuertes vientos que ayudan a extender el fuego sobre grandes áreas (Smith,
2001).
a.
Clima.
SENAMHI genera información correspondiente al mapa de clasificación climática
del Perú, de acuerdo con el sistema de clasificación de climas de Thornthwaite
(SENAMHI, 2018). La información está referida a precipitación, temperatura,
solaridad, vientos, distribución de la precipitación pluvial a través del año y
la humedad relativa media; estas variables son categorizadas de acuerdo a lo
requerido para el modelo de precipitación y temperatura (CENEPRED, 2019).
b.
Vientos.
La propagación rápida del fuego está asociada al viento, especialmente en las
pendientes pronunciadas, donde se originan vientos convectivos locales
ascendentes (aire calentado por el terreno) y por lo tanto el fuego tiende a
subir rápidamente incrementando la velocidad de propagación hacia el
combustible que está sin arder, provocando su rápida ignición (Moscovich et
al., 2014; Omi, 2005).
c.
Irradiación solar.
La intensidad de la radiación solar es mayor cuando la superficie terrestre es
perpendicular a los rayos solares. La perpendicular sobre la superficie variará
con la época del año, la hora del día y la latitud (Zárate, 2004). La
vegetación como combustible estará más seca, por lo que el fuego avanzará más
rápidamente (EDUCARM, s/f). A nivel anual, las zonas de mayor incidencia e
irradiación de energía solar en la región Cusco, se encuentran principalmente
en el sector sur, donde se dispone de 6.0 a 6.5 kW h/m2 de energía solar
irradiada, mientras que las zonas de bajos valores de irradiación solar se
encuentran en el norte y están principalmente en la zona amazónica del
departamento con valores de 4.5 a 5.0 kW h/m2 (Global Solar Atlas, World Bank
Group, 2019).
d.
Evapotranspiración potencial. Es una de las variables dentro del análisis
de peligro natural cuyo valor de influencia también es alta. Según SENAMHI
(2010), la evapotranspiración es de alrededor de 830 mm/año para la zona andina
del Cusco y superior a 1,200 mm/año para la amazonía regional. El nivel de
peligro es directamente proporcional a los valores de la evapotranspiración
potencial.
e.
Precipitación acumulada mensual. Este es uno de las variables dentro del
análisis de peligro natural cuyo valor de influencia es alto.
Temperatura
máxima. El valor de influencia es alto. Las áreas con mayor temperatura serán
directamente proporcionales al peligro producido por este factor
Estos
factores condicionantes climáticos, los obtiene el SENAMHI; por lo tanto, es de
rápida obtención y de acceso libre, por lo que se colige que el camino para
controlar un incendio y reducir los daños y la alarma social que provoca, es la
prevención.
II. ACCIONES DE PREVENCIÓN A SER CONSIDERADAS
Las
medidas o acciones implementadas a través de normas o trabajos para evitar o
reducir la incidencia destructiva de los incendios forestales, debe incluir:
•
Estudios técnicos,
•
Ingeniería,
•
Formulación y Difusión,
•
Marco Legal
•
Modelamiento y pronóstico.
La
estrategia de prevención debe considerar diversas variables: análisis de los
focos de calor, condiciones meteorológicas, estadísticas de ocurrencia de
incendios (recurrencia, afectación, área comprometida, etc.), topografía,
identificación de zonas vulnerables, fortalecimiento institucional para el
desarrollo de competencias en prevención y reducción de riesgos de incendios
forestales. Considerando que existe riesgo latente de que se genere un
incendio, se debe implementar un programa preventivo que posibilite contar con
recursos humanos (personal capacitado), materiales (equipos especializados) y
organizacionales (planeación) necesarios para afrontar una eventualidad de este
tipo; se sugiere considerar:
1.
Ecosistemas vegetales susceptibles a la incineración.
a.
Matorral arbustivo.
Ecosistema
sensible a Incendios por estar seco y tener abundante material combustible, el
fuego les ocasiona muerte, fragmentación, degradación y posible desaparición.
Esta cobertura constituye un recurso importante por tener la función de
proteger las cuencas y proveer leña y plantas medicinales a la comunidad.
El matorral espinoso, constituye un ecosistema altamente
vulnerable al fuego. Debe ser identificado y georreferenciado, para ser
utilizado en la prevención.
b. Bosque Andino o
montano.
(bosque nublado, bosques relictos de Podocarpus y Polylepis, bosque seco en
valles interandinos) Tiene muy baja respuesta frente a incendios, no se
regeneran fácilmente y les es difícil volver a sus condiciones originales (baja
resiliencia), son comunidades vegetales no adaptadas al fuego.
Los bosques montanos por ser residuales y el matorral espinoso
por ser altamente combustible, deben merecer especial atención en la
prevención.
c.
Vegetación sabanera.
Caracterizada
por un estrato arbóreo-arbustivo con dosel arbóreo de escasa cobertura, ya sea
por árboles pequeños o por tener poca densidad de ellos. En época seca es
altamente combustible y arde fácilmente.
La vegetación sabanera conformada por Wilka (Piptademia spp);
Pisonay (Erithrina spp); Palo santo (Triplaris sp); Mot´e mot´e (Citharexylum
sp); Huarango (Acacia huarango); P´ispita (Acalypha sp); Chamba (Mimosa sp);
algarrobo (Prosopis pallida), en época seca es altamente combustible. Es
pertinente considerar al pasto introducido con alto contenido de aceites
esenciales y resinas: pasto Gordura (Melinis minutiflora). La localización es
importante para la prevención.
d.
La pradera andina.
En época seca (abril-noviembre) posee baja humedad relativa, temperaturas
superiores a 22°C, fuertes vientos, alta combustibilidad; por lo tanto,
susceptibles a incendios.
La pradera andina está formada por diversas poáceas que, en
época seca, constituyen un combustible con alta capacidad de ignición. La
geolocalización es de suma importancia en las acciones de prevención.
e. Plantaciones con
especies exóticas.
Eucalipto (Eucalyptus globulus) y pino (Pinus radiata), son
utilizadas en plantaciones hasta los 3,800 m.s.n.m. Estas especies son
pirófilas por tener aceites volátiles en el caso del eucalipto y resinas en el
caso del pino; acumulan hojarasca de difícil descomposición, facilitando la
expansión de los incendios forestales.
Las plantaciones con especies exóticas pirófilas contienen
aceites esenciales y resinas que favorecen la diseminación del fuego
III. ACCIONES DE PREVENCIÓN
a. Detección de áreas de riesgo. Es importante contar
con información de zonas que son más vulnerables, y éstas deben ser
prioritarias para implementar las medidas de prevención pertinentes; la
georreferenciación de ecosistemas por las entidades competentes como el SEFOR,
los gobiernos regionales y locales, sectores como agricultura y otros, son de
vital importancia.
Con
la finalidad de categorizar los tipos de riesgos que suelen presentarse, debe
utilizarse el esquema conocido como Semáforo de Karl Lewinsking, que a
continuación se transcribe, el cual incluye distintas acciones preventivas.
Para determinar las áreas de riesgo se consideran factores como la cantidad de
incendios ocurridos y su reincidencia, afluencia de personas, acceso poco
controlado, actividades realizadas por visitantes y los sitios en donde se
acumula rastrojo y material seco.
|
Tabla 1. Semáforo de Karl Lewinsking. Descripción |
Riesgo
bajo |
Riesgo
medio |
Riesgo
alto |
Riesgo
muy alto |
|
Temperatura |
Hasta
25 °C |
Hasta
30 °C |
De
30 °C a 36 °C |
Arriba
de 36 °C |
|
Humedad relativa |
Hasta
50% |
Hasta
40% |
Menos
del 20% |
Abajo
del 10% |
|
Velocidad del viento |
0
a 10 km/h |
10
a 20 km/h |
Arriba
de 20 km/h |
Más
de 30 km/h |
|
Vegetación (combustible)
|
Semi-húmeda
|
Seca
|
Seca
o muy seca |
Muy
seca |
|
Cielo |
Nublado
|
Nublado
a medio nublado |
Soleado
a medio nublado |
Soleado
|
|
Estatus |
Favorable
|
Pre-alerta
|
Alerta
|
Alarma
|
|
Semáforo |
Verde
|
Ámbar
|
Rojo
|
Situación
crítica roja |
|
Acciones |
·
Monitoreos ·
Normales. ·
Vigilancia de rutina. ·
Vigilancia Permanente. Prevenciones de rutina. |
·
Monitoreos y medidas de detección ·
Constantes. ·
Prevención constante. |
·
Monitoreo intenso y detección ·
constante en todas las áreas críticas. ·
Vigilancia ·
Permanente. ·
Prevención urgente. |
·
Monitoreo y ·
comunicación constante con servicios de emergencia. ·
Vigilancia extrema. ·
Prevención extrema. |
Cabe
precisar que la mayoría de la información requerida para el uso del semáforo de
Lewinsking, puede ser proporcionada por el SENAMHI.
b. Construcción de franjas rompe fuego. Son senderos que todo
proyecto de forestación y reforestación debe implementar; posibilita que el
fuego no consuma toda la vegetación y constituye una barrera para que el fuego
no avance; además, permite el acceso de vehículos y maquinarias para el control
del fuego (Dascal & Böhme. 2001).
c.
Construcción de reservorios contra incendios. El equipamiento en campo debe incluir
la construcción de reservorios que almacenen agua para abastecer a los
vehículos que controlen el fuego durante los eventos de incendio que se generen
d.
Políticas Públicas a ser implementadas. Muchos países, han implementado políticas,
legislación y disposiciones de emergencia para controlar y combatir tanto los
incendios de vegetación como la contaminación del aire, así como para minimizar
sus consecuencias (Díaz-Cartagena, 1989).
Con
la debida información, los incendios forestales pueden ser predecibles, lo que
permitiría diseñar e implementar estrategias y medidas de prevención
eficientes. Es preciso tomar conciencia en la prevención de incendios
forestales como una forma de evitar un incendio forestal potencial; en lugar de
incurrir en gastos y posibles pérdidas humanas y materiales que conlleva el
combatir un incendio forestal declarado.
Los
objetivos de las políticas son:
Prevenir y controlar los incendios;
Proteger la salud y la seguridad pública durante estos eventos;
Prohibir el fuego abierto;
Introducir e implementar guías y normas sobre calidad del aire,
Fortalecer el control de emisiones producidas en fuentes móviles y fijas.
Fortalecer las capacidades de los organismos competentes, y
Fortalecer la cooperación y el apoyo entre organismos involucrados.
e.
Detección Temprana.
Pretende descubrir, localizar y comunicar la presencia de un incendio cuando
aún está en una fase inicial. Para ello es necesaria la vigilancia constante de
todas las áreas y contar con un adecuado sistema de comunicación entre las
dependencias que tengan a su cargo la seguridad del personal.
IV. COMPETENCIAS Y RESPONSABILIDADES
1.
SERFOR. Institución Competente.
El
Plan de prevención y reducción de riesgos de incendios (Resol. de Dirección
Ejecutiva N° 284-2018-MINAGRI-SERFOR-DE, incluye, entre otros aspectos:
Diagnóstico de las causas e impactos ambientales de los incendios y plagas
forestales.
Estrategias y mecanismos de coordinación, supervisión y control.
Implementación de un sistema de prevención y control de incendios y plagas
forestales en áreas críticas.
Campañas de educación para la prevención y control de incendios y plagas
forestales.
Plan de trabajo anual.
Seguimiento, evaluación y monitoreo.
El
Artículo 24° de la Ley N° 29763 (Ley Forestal y de Fauna Silvestre, MINAGRI,
2011), señala que el Plan Nacional Forestal de Fauna Silvestre comprende los
aspectos de prevención y control de incendios forestales y en el Artículo N° 73
promueve la reducción de la vulnerabilidad de los bosques andinos ante el
cambio de clima. El Plan de Prevención y Reducción de Riesgos de Incendios
Forestales citado, otorga competencias importantes al SERFOR como ente rector
en la gestión forestal y vida silvestre.
El
D.S. N° 018-2015-MINAGRI, aprueba el Reglamento para la Gestión Forestal y, en
su Artículo 20° señala que los Comités de Gestión Forestal y de Fauna Silvestre
(CGFFS), desarrollan diversas acciones como la promoción y ejecución de
actividades orientadas a la prevención de incendios forestales; el D.L.
N°1237-2015,
en
el Artículo 310 señala que comete delito ambiental, entre otros, el que quema
todo o en parte bosques u otras formaciones boscosas, sean naturales o
plantaciones. Esta Norma modifica varios Artículos del Código Penal (aprobado
por el Decreto Legislativo N° 635 de1991).
El
Plan de Prevención y Reducción de Riesgos de Incendios Forestales –PPRRIF,
aprobado por Resol. de Dirección Ejecutiva N° 284-2018-MINAGRI-SERFOR-DE, para
el periodo 2019-2022, otorga competencias importantes al SERFOR como ente
rector en la gestión forestal y fauna silvestre.
Existe
suficiente marco legal y también una entidad competente como el SERFOR, ente
rector del sector forestal que posee competencias específicas, el MINAM, la
PCM, que tiene a su cargo el tema de desastres, otros sectores como Interior y
Educación, y los Gobiernos Regionales y las municipalidades que, en estrecha
vinculación deben de implementar los mandatos referidos a la prevención y
control de los incendios forestales.
El
SERFOR, en su condición de Autoridad Nacional Forestal y de Fauna Silvestre,
responsable de promover la gestión sostenible de los recursos forestales y de
fauna silvestre, presenta el Plan de Prevención y Reducción de Riesgos de
Incendios Forestales; consecuentemente, es esta Entidad la responsable de
promover, formar comités de vigilancia y capacitar a los otros sectores en la
prevención y control de los incendios forestales en el país.
2.
Responsabilidad del Gobierno Local.
La
Ley Orgánica de Municipalidades (Ley 27972), mandata en su Artículo 09.
Atribuciones del Concejo Municipal, numeral 7: “aprobar el SLGA y sus
instrumentos….”; el sistema local de gestión ambiental que constituye un
instrumento de gestión institucional, debe incluir la promoción y prevención de
los incendios forestales en la jurisdicción municipal; de otro lado, el
Artículo 73: Competencia de las municipalidades, el numeral 3. Protección y
conservación del ambiente. 3. 3: señala: “Promover la educación ambiental….”;
es decir, que la Municipalidad debe tener en forma activa y dinámica la
educación ambiental que genere la protección de sus ecosistemas; del mismo
modo, el Artículo 79: 1.4.7, está vinculado a los estudios de impacto
ambiental-EIA y, el Artículo 80. 1.2, mandata: “regular y controlar la
emisión de humos, gases…”; consecuentemente la municipalidad provincial o
distrital tienen competencias y responsabilidades frente a eventos de fuego;
desafortunadamente, no se activan estas responsabilidades ni se promueven las
acciones de prevención.
Los
proyectos de inversión en forestación, reforestación y restauración ecológica
en el Gobierno Regional Cusco, aun cuando ha capacitado e implementado con
recursos humanos, logísticos y financieros, lo cual ciertamente es adecuado;
sin embargo, aún faltan las acciones de prevención.
La
información generada por SERFOR y SENAMHI, debe ser socializada y utilizada en
la prevención y planificación en todos los sectores, especialmente en los
gobiernos locales; pues es pertinente considerar que los alcaldes presiden el
comité de Defensa Civil y tiene la responsabilidad de desarrollar y coordinar
las medidas de todo orden destinadas a predecir y prevenir desastres de
cualquier origen; sin duda también los incendios forestales.
Las
Universidades deben de impulsar investigación respecto de los ecosistemas
vulnerables al fuego en el territorio regional; procesos de restauración,
ecología del fuego; biología de especies forestales, erosión de suelos,
revegetación y otros aspectos relacionados a la prevención de los incendios.
Los
incendios forestales contribuyen al cambio climático debido principalmente a la
emisión de gases de efecto invernadero-GEI- por la combustión de biomasa y a la
pérdida de captura de carbono asociada a la destrucción de sumideros de
carbono.
Como
ha sido desarrollado, la estrategia de prevención incluye diversas variables;
análisis de los focos de calor, condiciones meteorológicas, estadísticas de
ocurrencia de incendios (recurrencia, afectación, área comprometida, etc.),
topografía, identificación de zonas vulnerables, identificación y mensuración
de ecosistemas susceptibles al fuego, fortalecimiento institucional para el
desarrollo de competencias en prevención y reducción de riesgos de incendios
forestales.
Con
la debida información obtenida de fuentes primarias o secundarias, los
incendios forestales pueden ser predecibles, esto permitiría diseñar e
implementar estrategias y medidas de prevención eficientes.
Cusco,
agosto de 2026.
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Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE). Lima.
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https://inta.gob.ar/sites/default/files/script-tmp-inta_-_manual_de_combate_de_incendios_forestales_y_ma.pdf
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Climática de las Regiones Cusco y Apurímac. Lima-Perú.
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(ed.); Revised).
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Zárate,
L. 2004. Estudio de las características físicas y geométricas de la llama en
los incendios forestales. Universidad Politécnica de Cataluña.
-----------------------
(*) M. Sc. en Ciencia y Tecnología Ambiental. Ex Gerente de
Recursos Naturales y Gestión del Ambiente (GoRe Cusco); Ex Regidor de la
Municipalidad Provincial del Cusco. Docente en la Escuela de Posgrado de la
UNSAAC, UTEA Y UNA-P; Consultor Ambiental, Registro SENACE N° 436-2019-AGR.
mundoandino2005@yahoo.es
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