Jorge Mario Pedro Vargas Llosa es el único peruano ganador del Premio Nobel de Literatura (2010) y miembro “inmortal” de la Academia Francesa de la Lengua. Su incorporación lo convirtió en el primer escritor de lengua no francesa en ser admitido. Al recibir este último pergamino internacional, fue la ocasión propicia para ratificar su identidad y gratitud a su alma mater, en un discurso memorable que pronunció el 9 de febrero de 2023 al ingresar a la exclusiva lista de literatos de la institución francesa.
En
su discurso ante un selecto grupo de intelectuales, literatos y miembros de la
realeza española, incluido el Rey emérito Juan Carlos I. Mario Vargas Llosa
también hizo una mención especial a su alma mater, la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos: “Por la conducta de sus estudiantes, muy humildes y a
veces de origen campesino, se había ganado durante la República, la fama de díscola
y radical y de oponerse con energía a todas las dictaduras militares”.
San
Marcos es el Perú,
y así lo reconoció nuestro premio Nobel durante la ceremonia de
ingreso a la prestigiosa academia. En ese momento, recordó cómo eligió ser
sanmarquino contra la voluntad de su familia. “Es la universidad que yo
había elegido contra el parecer de mi familia, que aspiraba a que yo fuera un
disciplinado alumno de los curas de la Universidad Católica, que era privada y
a donde iban entonces los muchachos de las buenas familias del Perú”, confesó.
En
1953 ingresó a los claustros sanmarquinos para estudiar Literatura y Derecho,
convirtiéndose en un activo participante de la política universitaria a la vez
que un destacado estudiante, siendo becado en España. Debido a su excelente
desempeño académico fue asistente del historiador y ensayista Raúl Porras
Barrenechea. De su ilustre maestro aprendería el método para
sistematizar sus investigaciones para sus futuras novelas sobre personajes
históricos.
“Tenía
17 años cuando entré a San Marcos a seguir las carreras de Letras y Derecho, la
primera por vocación y la segunda por resignadas razones alimenticias”,
escribió alguna vez en París.
Se
graduó con su tesis “Bases para una interpretación de Rubén Darío”
y posteriormente curso estudios en la Universidad
Complutense de Madrid, en España, gracias a la beca Javier
Prado. Durante su vida universitaria se convirtieron en sus mejores
amigos Lea Barba Barrera y Félix Arias Schreiber, formando un trío
inseparable que años más tarde aparecería en “Conversaciones en la
Catedral”, bajo los personajes de Aída y Jacobo.
El
célebre novelista, periodista y político, autor de innumerables historias que
van desde La Ciudad y los perros, Conversación en la
catedral, La tía Julia y el escribidor, Los cuadernos de don
Rigoberto, La casa verde, El pez en el agua, La fiesta del
chivo, Pantaleón y las visitadoras, La guerra del fin del
mundo, Tiempos recios, hasta su último libro titulado Le dedico
mi silencio (2023), emocionó a todos los peruanos al ganar el Premio Nobel
de Literatura el 7 de octubre del 2010.
Este
galardón lo consagró como uno de los grandes literatos del siglo
XXI, así como el undécimo autor en lengua española y el sexto
latinoamericano en obtener el prestigioso reconocimiento.
Vargas
Llosa ha sido distinguido, entre otros muchos galardones, con los premios
Rómulo Gallegos (1967), Príncipe de Asturias de las Letras (1986), Premio
Miguel de Cervantes (1994). Fue escogido, además, como miembro de
Número en la Real Academia Peruana de la Lengua, y en 1994 fue el primer
latinoamericano en ser nombrado miembro de la Real Academia Española.
Hijo
de don Ernesto Vargas Maldonado y doña Dora Llosa Ureta, Mario Vargas Llosa
nació en Arequipa el 28 de marzo de 1936. A sus 89 años, celebró su cumpleaños
en su natal Perú. Nuestro premio Nobel se encuentra alejado de la cosmopolita
Madrid, España, ciudad en la que fijó su residencia tras obtener la
nacionalidad española en 1993, pero sin renunciar a la peruana.
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